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Mi nombre es Marian de los Bosques, así me reconoce el mundo espiritual. Soy despertadora de Sueños. Encantadora de Almas. Y Bruja de Tierras Verdes. Desde hace muchas Lunas la Magia camina cerca de mí. Me envuelve entre sus grandes brazos, permitiéndome sentir su canto y así poder descifrar hacia donde se dirigen mis pasos. En su gran mayoría los escritos redactados en mi blog son el resultado de Mágicas sensaciones que me han abordado; en cada Tierra que he visitado, cada persona que he abrazado, cada piedra que he tallado, en un canto desgarrado, en el encuentro con mi Raíz, con mi otro Yo. Desde el Orgullo de Ser Pagana, y disfrutando de cada paso en el cual el espíritu de la vida me ha iniciado. Comparto mis creaciones para todos aquellos que se sientan llamados por mi Magia y mis iniciaciones como Brujos o Brujas de Tierras Verdes…… Si me quieres conocer Si quieres sentir mi Magia En una brizna de viento, ahí me hallarás ….. AWEN

sábado, 9 de septiembre de 2017

Arboles que hablan



Aunque al principio he dicho que los árboles son definitivamente silenciosos, los nuevos descubrimientos pueden ponerlo en duda: Monica Gagliano, de la universidad de Australia Occidental, escucho el suelo junto a colegas de Bristol y Florencia. En el laboratorio los árboles resultan poco prácticos, por lo que en su lugar estudiaron brotes de cereales que son mas manejables. Y ciertamente pronto los aparatos de medición registraron un ligero crepitar de las raíces de 220 Herz. ¿Raices crepitantes? Pero esto no quiere decir nada. Incluso la madera muerta crepita, por lo menos cuando quema en el hogar. Pero el sonido captado en el laboratorio también puede escucharse en otro sentido, y que las raíces de brotes no implicados reaccionan a ellos. Cada vez que se sometía a un crepitar de 220 Herz, las puntas se orientaban en esa dirección. Esto significa que la hierba es capaz de captar, digamos tranquilamente (oir) esa frecuencia. ¿Intercambio de información a través de ondas sonoras entre las plantas? Esto despierta la sed de saber mas, ya que los humanos también utilizamos las ondas sonoras como forma de comunicación, lo que podría ser la clave para entender mejor a los árboles. Imaginemos que podría significar si pudiéramos oir si las hayas, los robles y las piceas están bien o les pasa algo. Pero desgraciadamente todavía no se ha llegado tan lejos, muy al contrario, las investigaciones están en este campo todavía en sus inicios. No obstante, si la próxima vez que pases por el bosque, escuchas un suave crepitar, es posible que no se trate solo del viento…” Bibliografía: La vida secreta de los árboles Autor: Peter Wohlleben Ediciones obelisco